I. Introducción
II. Cómo Utilizar un Currículo
III. Requisitos de un Currículo Escrito
IV. Cómo Empezar
V. Diseñando el Currículo
VI. Esquema del Currículo
VII. Lecturas recomendadas
Apéndice A:
Muestra de la Asignatura Estudiantil
Apéndice B:
Métodos de Evaluación
Apéndice C:
Metas y Objetivos de la Medicina de Emergencia
La Forma de Evaluación
Propuesta Para un Sistema de Medidas

V. Diseñando el Currículo

Pocos temas generan un debate tan animado entre directores de programas que el diseño de un currículo. Hay muchas maneras, cada una con su grupo de defensores y detractores. Muchos directores de programas escogen un particular diseño de currículo fundamentado en sus percepciones de las expectativas que pueda tener la RRC en torno al documento. Esto es un error que frecuentemente permite la producción de un currículo que no es funcional. No hay necesidad de involucrarse en un proceso difícil de manejar y complicado por la creencia errónea de qué eso es lo que espera el RRC. Por lo tanto, el modelo curricular utilizado es menos importante que la efectividad con que se utiliza. Un currículo debe ser diseñado para describir exacta y eficientemente un programa educativo. Es así de sencillo.

Sin tomar en cuenta el método seleccionado, el currículo debe de describir las metas y los objetivos educativos, los métodos por los cuales se lograrán los objetivos y los métodos de evaluación y retrocomunicación. Los métodos estándares para lograr las metas educativas incluyen experiencias clínicas, conferencias, lecturas y laboratorios de destrezas especiales o talleres.

La sección VI provee un esquema básico de un currículo de Medicina de Emergencia. Está organizado de acuerdo con las disciplinas principales o temas que hacen la especialidad. Se escogió este modelo porque ME es hasta cierto punto una composición de los aspectos de cuidado agudo de estas disciplinas y porque este es el que mejor encaja en los métodos utilizados en la mayoría de las residencias, por ejemplo: una serie de rotaciones clínicas fundamentadas en esas disciplinas. También se incluyen temas amplios particularmente pertinentes a EM, tales como: la administración de una Sala de Emergencia, EMS, enfermedades ambientales y resucitación. Este método evita mucha de la redundancia asociada con otros modelos y permite la presentación coordinada de las experiencias clínicas (dentro y fuera de la Sala de Emergencia), didácticas y lecturas requeridas para cada disciplina.

Un método alterno es presentar individualmente un currículo fundamentado en experiencias, didáctica y literatura. La fortaleza de este método es su organización, pero requiere la presentación de la mayoría de los temas en, por lo menos, tres secciones separadas, aumentando el potencial para la fragmentación y la redundancia. Es posible que esto haga al documento menos útil (particularmente para un residente) que si toda la información relevante a una disciplina particular fuese presentada de una manera coordinada.

Un tercer método que puede dar buenos resultados es el organizar el documento de acuerdo con los sistemas mayores de órganos. Esto permite producir un documento detallado y meticuloso, pero su debilidad es que muchos programas no están estructurados de esta forma. Por ejemplo, generalmente, no hay experiencias clínicas en Trastornos Abdominales o en Trastornos de Cabeza y Cuello, pero, sí en Medicina, Cirugía, Oftalmología y otorrinolaringología. Una descripción separada de estas experiencias necesita ser incluida cuando este método es utilizado.

Aunque se detalle un solo método organizacional, se le urge al director del programa que considere varias opciones y decida cuál funciona mejor en su propio entorno. Otros métodos son seguramente aceptables con tal de que contengan los elementos necesarios y faciliten el uso a la facultad y los residentes. Con esta condición en mente, es apropiado comentar en torno a un método que ha llegado a ser popular recientemente, modelando el currículo por el Contenido Medular.

Nuestra gran fortuna es practicar y enseñar una disciplina extensa. Desafortunadamente, esta amplitud crea problemas cuando se le requiere a los directores de los programas que describan lo que están tratando de enseñar. El problema se ha complicado más por la creencia errónea de que un currículo no está completo a menos que específicamente describa los más de 1000 puntos de la lista del Contenido Medular. Es importante mantener la perspectiva que el Contenido Medular no fue desarrollado para utilizarlo como una lista de objetivos educativos. El sugerir que los residentes serán eruditos en cada punto y que los programas serán capaces de documentar las aptitudes de sus residentes en cada punto es pura fantasía. El crear un currículo después del Contenido Medular presenta unos problemas mayores de diseño. Un documento así es abundante y redundantemente detallado. Mientras que las hojas pueden estar enfocadas, el bosque es una mancha. Además, la larga lista de puntos del Contenido Medular frecuentemente hacen estos documentos ilegibles. Un documento que es difícil de leer no será utilizado. Finalmente, un currículo fundamentado en el Contenido Medular frecuentemente no refleja las experiencias educativas de los residentes. Muchos de los programas de residencia no están estructurados como una lista de más de 1000 puntos que hay que aprender. Más bien, una residencia típica consiste en una colección de experiencias cl ínicas, una serie de conferencias o talleres y una cantidad suficiente de lecturas. Estos son los puntos en los cuales se debe enfocar un currículo.

¿ Existe, entonces, un espacio para el Contenido Medular en el desarrollo del currículo?¡ Absolutamente! Al ser la única lista detallada de los temas relevantes a la disciplina sirve como un instrumento útil para asegurar que no haya brechas en la educación de los residentes. Hay varias maneras en las cuales se puede utilizar este instrumento. Por ejemplo, un índice de los títulos del Contenido Medular se puede añadir al currículo indicando la ubicación del material relevante dentro del documento. Por otra parte, cuando se describen los objetivos del programa a través del currículo pueden mencionarse las áreas relevantes del Contenido Medular. Ambos modelos mantienen el carácter descriptivo del currículo, mientras simultáneamente aseguran que no se comprometa el contenido del programa.